sábado, 23 de octubre de 2010
la evolucion
Hemos evolucionado lento pero imparable, en primavera nos empezamos a expandir hasta finales del verano en que el otoño nos hace recordar que no podemos mantener ni el ritmo ni la forma y en el proceso llegamos a un invierno que nos contrae muy hacia dentro , si tenemos algo que nos pueda herir más vale deshacernos de él sino nos veríamos con esas armas incrustadas en lo más profundo de nuestros seres . En pleno invierno tenemos que estar fuertes para afrontarnos y ver lo que falla para que no se nos venga encima. Por suerte el invierno no dura toda la vida y empezamos a despertar con nuevas energías en una primavera que suavemente nos alienta a salir de nuestras cuevas a recorrer otra vez los caminos pero con diferentes aspectos y así volvemos a crecer poco a poco enalteciendo a nuestro ser en equilibrio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario