
Con un tiempo limitado y con sorpresa incluida en el paquete nos lo pasamos bien en lo que cabe jugamos al escondite no de dios sino de nosotros mismos, obviando el compromiso que nos llevo a la vida en que vivimos, al principio jugamos con los compañeros que nos acompañan en el viaje , después con más tiempo encima ya empezamos a olvidarnos de porque estamos aquí y empezamos a poner excusas para convencernos de lo contrario , hay algunos que emprenden viajes distintos al que llevaban, por ejemplo 20 años y de repente sienten la necesidad de cambiar un ruiseñor por una cotorra o un papagayo de esos de colorines . El ser humano se olvida de que en una familia nació y se crio, más o menos, porque siempre habrá algo oculto. Existe aquel que se entrega a la vida sin importarle nada y felizmente lo intenta dar todo incluso cuando la gente no quiere nada de él ,pero vuelve y lo intenta, le falta tiempo en esta vida para terminar lo que se le ocurra empezar , imagínense si de repente se le pasara que va a cambiar de rumbo una trayectoria no mas difícil y con sorpresas que la otra que llevaba a lo mejor 40 años intentándolo, este señores personaje no nos es ajeno cuando se invierte muchos años en algo se puede empezar de nuevo pero otros cuarenta a lo mejor no nos bastaran y encima mas viejos y con menos ánimos que cuando éramos jóvenes , amigos cuando un árbol es trasplantado es difícil que se recupere , cuando se le corta o se le clavan clavos se les quedara las marcas no solo en el cuerpo sino la mente huira de tomar esos caminos y al final habremos perdido el tiempo existiendo un amor sin fruto que admirar . Mirémonos al espejo grande todos los días a ver si podemos seguir con la mirada cada vez más alta, claro está sin romper cuellos.